I. Valores pragmáticos: ¿Cómo actuamos?

  • Compromiso: nuestra palabra a los demás es lo más valioso que damos y como tal debemos respetarla, cumpliendo lo que decimos que haremos.
  • Profesionalidad: estamos obligados a desempeñar nuestro trabajo con pericia, seriedad, honradez y eficacia.
  • Sostenibilidad: hay que ser eficientes, para obtener rentabilidad y poder así reinvertir los beneficios, autofinanciando el crecimiento de la compañía.

II. Valores éticos: ¿Cómo sentimos?

  • Empatía: nos ponemos en el lugar del otro, intentamos comprender su situación para buscar soluciones desde ella.
  • Integridad: tenemos entereza moral, actuamos ante nuestros clientes, proveedores y empleados con respeto.
  • Coherencia: somos consecuentes con nuestros ideales y con la imagen que queremos proyectar a nuestro entorno.

III. Valores de desarrollo: ¿Cómo mostrarnos?

  • Cooperación: tenemos que trabajar siempre conjuntamente, no sólo se trata de colaborar sino de unir nuestros esfuerzos al de nuestros clientes para conseguir un objetivo común.
  • Flexibilidad: tenemos que adaptarnos con facilidad a los diferentes escenarios en los que nos podamos encontrar, siendo capaces de ofrecer siempre una propuesta al cliente.
  • Iniciativa: tenemos que tener capacidad de anticipación para idear, proponer y emprender acciones antes de que nos sean requeridas. Generando propuestas que ofrecer a los clientes antes de que nos sean demandadas.